Filaoro filatelia y oro de inversión

Para empezar

Qué es la filatelia

Coleccionar y estudiar sellos postales, y todo el material que los acompaña: sobres, matasellos, enteros postales, historia postal. Dicho así suena a poco. En la práctica es una de las formas más baratas que existen de tener cultura en la mano.
Hoja de álbum con filas de sellos antiguos montados, vista al sesgo
Una hoja, muchos países Así se ve una colección cuando empieza a tomar forma

De dónde viene la palabra

El término lo acuñó en 1864 el coleccionista francés Georges Herpin, juntando dos palabras griegas: philos, amor, y ateleia, exención de impuestos. La idea de fondo es bonita: el sello es la prueba de que el porte ya está pagado, de que la carta viaja libre de cargas para quien la recibe.

El coleccionismo nace a la vez que el objeto. El Penny Black británico, emitido en 1840, fue el primer sello postal del mundo. Ochenta años después ya existían catálogos, sociedades y un mercado.

Por qué engancha

Un sello es un objeto minúsculo que condensa una obra de arte, un personaje histórico, un país que quizá ya no existe o una especie que nunca verás. No sustituye al museo ni al viaje, pero hace algo que ninguno de los dos puede: te deja tenerlo, ordenarlo y compararlo.

Esa es la razón por la que mucha gente entra sin ningún interés previo por los sellos. Entran por el tema —la pintura, los pájaros, los Juegos Olímpicos— y la afición viene después.

Los tipos de filatelia

No todo el mundo colecciona igual. Estas son las grandes familias, y conviene conocer los nombres porque son los que usa el mercado.

Filatelia clásica
Sellos emitidos hasta aproximadamente 1875. Es el terreno de las piezas de mayor valor.
Filatelia moderna
De 1875 en adelante.
Filatelia temática
Colecciones organizadas por asunto —animales, arte, deportes— en lugar de por país o época.
Historia postal
Estudia el recorrido real de la correspondencia: rutas, tarifas y marcas, no solo el sello.
Aerofilatelia
Sellos y documentos del correo aéreo.
Astrofilatelia
Material relacionado con el espacio y las misiones espaciales.
Maximofilia
Tarjetas máximas: postal, sello y matasellos coincidiendo sobre un mismo motivo.

La frontera entre clásica y moderna suele situarse en torno a 1875, pero no es una norma cerrada: hay autores que la ponen en otras fechas.

No se coleccionan solo sellos

Es lo que más sorprende a quien empieza, y lo que convierte una colección en algo parecido a un dosier. Una colección temática admite, además de los sellos, todo esto:

Enteros postales
Piezas que ya llevan el franqueo impreso de origen: tarjetas, aerogramas, sobres.
Hojas bloque
Hojitas con uno o varios sellos y un diseño de fondo propio.
Tarjetas máximas
Postal, sello y matasellos sobre el mismo motivo.
Matasellos
La marca de cancelación. A veces más interesante que el sello que cancela.
Franqueos mecánicos
Impresiones de máquina de franquear.

En general, cualquier material postal que ilustre el tema tiene sitio en la colección.

Palabras que conviene saber

Dentado
Las perforaciones del borde que permiten separar el sello del pliego sin dañarlo. Los primeros sellos españoles, entre 1850 y 1865, no lo tenían.
Filigrana
Marca incorporada al papel durante su fabricación, visible al trasluz. Sirve contra la falsificación y para distinguir emisiones.
Charnela
La bisagra de papel engomado con la que se fija el sello al álbum. Por extensión, describe un sello nuevo cuya goma quedó marcada por ella.
Matasellos
La obliteración aplicada sobre el sello para indicar datos del envío e impedir que se reutilice.

Y las siglas que verás en cualquier ficha

  • MNH — nuevo sin charnela. Goma intacta, nunca fijado a un álbum. Es el estado más valorado.
  • MH — nuevo con charnela. No circuló, pero la goma está afectada.
  • Usado — circuló y está matasellado.

Cómo se empieza

Se elige un enfoque —un país, un tema o una época—, se consigue material, se usa un catálogo para saber qué existe y qué falta, y se monta con álbum y accesorios adecuados. Después ya se decide hasta dónde profundizar: hay quien reúne sellos bonitos y quien estudia variedades, filigranas y dentados.

Sobre la conservación, lo básico: ambiente seco, sin luz directa, álbumes de calidad y sobres libres de ácidos. Las charnelas sirven para manipular y clasificar, pero afectan a la goma; de ahí que un MNH valga más que un MH.

Si todo esto suena a mucho trabajo para empezar, hay un atajo legítimo: las colecciones ya montadas. Alguien ha hecho la selección, la ha ordenado y la ha presentado, y quien entra se queda con la parte buena.